El Movimiento Gremial de la PUCV es una agrupación estudiantil de representación y acción universitaria cuyo fundamento doctrinario es el gremialismo. El accionar político de este movimiento se basa en los pilares de la dignidad y libertad humana, reconociendo el destino trascendente del hombre, por sobre toda sociedad de orden temporal.

El gremialismo postula la autonomía de las instituciones y la despolitización político partidista de las organizaciones intermedias no políticas. Las sociedades intermedias entre el hombre y el Estado son fruto de la naturaleza social del hombre, y deben encaminarse al cumplimiento de sus propios fines y objetivos, y no a otros. El gremialismo crítica la instrumentalización que los cuerpos intermedios políticos, como los partidos políticos, hacen de las asociaciones gremiales no políticas en general y de las Federaciones de Estudiantes en particular. En consecuencia, el gremialismo plantea el respeto a las diferentes instancias que la sociedad crea, remitiendo la conducción del Estado a la deliberación política propia de los partidos políticos y las problemáticas gremiales a las cuerpos intermedios no políticos como un club deportivo, una compañía de bomberos, una junta de vecinos o una Federación de Estudiantes. La génesis de dichos postulados se dieron en un contexto en que los partidos políticos, en especial el Partido Demócrata Cristiano, ejercía gran influencia en las organizaciones estudiantiles.

El Movimiento Gremial PUCV existió en la década de los 70, obteniendo de la mano de Juan Carlos Bull la presidencia de la Federación de Estudiantes de la PUCV en 1972. Con la llegada de la dictadura el MG PUCV dejó de existir formalmente. Es refundado en la PUCV el año 2009 para comenzar a participar de elecciones de federación ininterrumpidamente desde el año 2011 hasta hoy.